Martes, 11 de mayo de 2021

LE TAMID, 12 años

Junto a LETAMID empezamos este 2011 con un ritmo muy intenso. Comenzamos conociéndonos con los chicos, jugando con sus anécdotas e historias.

En los primeros sábados, trabajamos sobre la conmemoración del atentado a la Embajada de Israel. Utilizamos testimonios de sobrevivientes al atentado y charlamos sobre la importancia del NO olvidar y reclamar justicia.

Junto a Meshugaim, tuvimos nuestro primer baile del año, donde pudimos festejar toda la capa Purim de una manera muy divertida.

El último tiempo trabajamos sobre el 35º aniversario del Golpe de Estado. Debatimos sobre la importancia de no dejarse llevar por nuestro entorno. Pensar por nosotros mismos; y actuar y pensar de manera autónoma e independiente.

Dejamos adjunto el texto que trabajamos.

Esperamos tener un año divertido, intenso y lleno de aprendizaje.

 

Una noche contra la corriente.

Era una noche fría. La gente no caminaba por la calle a esas horas de la madrugada, desde hacía mucho tiempo.

Raúl tenía miedo. Le preocupaba que lo encuentren, que alguien lo vea. No sentía ese vértigo en el vientre desde la primera vez que se había rateado de la escuela secundaria. Sin embargo, estaba totalmente seguro de lo que estaba haciendo.

Se detuvo en un terreno baldío. Miro en ambas direcciones, saco la lata fría que sostenía el cinturón contra su cuerpo, y dibujo contra la pared un grafiti inmenso.

Esa misma noche, León, miraba su guitarra instantes antes de salir a tocar. Hace mucho tiempo que no la usaba. “Larga, muchacho, tu voz joven” – se dio ánimo y se enfrento al público.

En aquel bar había no más de cincuenta personas. Sin embargo, el sentía que era una de las funciones más importantes de toda su vida.

Rodolfo estaba en su casa. Estaba triste y acongojado.

Lentamente subía la escalera con una valija vieja entre sus manos. Había decidido subir del sótano la vieja máquina de escribir que tanto había usado en su juventud.

Se puso a escribir en cuanto apoyo la maquina en el escritorio de la sala. En el texto encontró consuelo y placer. Era lindo volver a escribir.

En un teatro, a pocas cuadras de aquella casa, José y Luis se miraban mutuamente.

Cada tanto espiaban por el costado del telón a ver como de a poco la sala se iba llenando. Jamás se hubiesen imaginado que tanta gente tenía ganas de verlos.

- “Pepe, es hora de empezar” – dijo Luis. Y ambos, se situaron en medio del escenario cuando el telón empezó a subir.

Los cajones del departamento de María Elena estaban todos fuera de lugar. Había estado buscando desde hace horas. Finalmente pudo encontrar lo que buscaba: Su pequeña libretita. Volvió a leer los poemas que había escrito hace tiempo. Agarro una lapicera, y comenzó a escribir las notas de un nuevo cuento.

Todos ellos, esa noche, hicieron grandes hazañas, pero con pequeñas acciones.

No se dejaron llevar.

El jueves, se cumplió un nuevo aniversario del Golpe Militar.

Recordamos el momento en el que en nuestro país no había libertad y los crímenes cometidos por los militares en aquel entonces.

Nuestro objetivo, también, es recordar a aquellos que no se dejaron llevar por la corriente. Que con una pequeña acción, se mostraron en contra de lo que pasaba en el país en esa época.

Esperamos que ustedes no se dejen llevar. Que siempre se pregunten y se cuestionen como es que viven, qué pasa a su alrededor, qué no les gusta y qué quieren cambiar.

Por un año contra la corriente.

Mele, Iae y Dieguito, madrijim de Letamid.

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