Miércoles, 14 de noviembre de 2018

Maratón de NY y de Mar del plata

El domingo pasado 4/11 participamos de dos grandes carreras. La maraton de Nueva york, la Media y Maraton de Mar del Plata.
En ambas competencias se disfruto mucho, se cumplieron todos los objetivos y tocaron días hermosos para correr.
Aca les dejo el relato de un nuevo debutante del team en la diatancia Maraton (42,195 km).

SEBASTIAN CARDOZO
El domingo 4/11 viví una experiencia única e irrepetible, que seguramente volveré a recordar y contar muchas veces en mi vida.
A decir verdad, esta experiencia arrancó en Febrero, cuando junto con Gastón Dorin y Esteban Suti, decidí anotarme en la maratón de New York. Qué mejor motivación para preparar mis primeros 42K que un viaje con amigos a una ciudad increíble, para participar de lo que muchos consideran la mejor maratón del mundo!
En Julio arrancaron las 16 semanas de entrenamiento, que incluyeron interminables vueltas alrededor de Macabi y el parque Centenario, subidas y bajadas al puente de Ferro, y carreras en BsAs. Casi siempre acompañados de amigos y compañeros del Macabi Running Team, un grupo espectacular donde se encuentra el apoyo necesario para auto superarse y disfrutar no solo de la meta sino también del recorrido. Y liderados por nuestro inigualable profe Hernán Rotbard, que nos hace creer que todo es posible y nos guía en el camino para lograrlo. Durante estos meses fue imprescindible el “aguante” de nuestras familias, que nos alentaron y se bancaron las ausencias.
Ya en New York, los días previos a la carrera fueron una mezcla de disfrute (cómo no pasarla bien con amigos en NY!), entrenamiento, e infaltables nervios. La previa se palpitaba en cada rincón de la ciudad. La ansiedad iba creciendo día a día. La noche anterior a la carrera dormimos salteado (no podía ser de otra maneara…) y 4:30 sonó el despertador: finalmente el momento esperado había llegado.
A las 6:00 tomamos el micro que nos llevó a Staten Island. Allí nos esperaban enormes carpas donde se servían bebidas calientes, bagels y frutas para cargar las últimas energías antes de arrancar. El tiempo era inmejorable, sol pleno y 12 grados de temperatura. Realmente estábamos FELICES de estar viviendo ese momento.
A las 10:00 llegó la hora de acercarnos a la meta sobre el puente y 15 minutos después sonó la EXPLOSIÓN de largada, seguida por la tradicional “New York, New York” de Frank Sinatra. Pocas veces en mi vida recuerdo haber sentido esa mezcla de emoción y adrenalina!!
La carrera fue increíble. Recorrimos Brooklyn, Queens, Bronx y Manhattan. Compartimos la experiencia con 50.000 corredores de todo el mundo. Escuchamos incontables bandas de música en vivo. Pero sin dudas lo que más nos sorprendió fue la gente que durante los 42 km. alentó a los corredores a ambos lados del camino, gritando en forma permanente, haciendo high five y mostrando sus carteles con mensajes desopilantes (tipo “You look hot when you sweat”, “Toes and nails are overrated”, “Too much work for a free banana” o “Worst parade ever”). Particularmente recibimos el aliento de muchos (pero MUCHOS!!) argentinos que al ver nuestras camisetas nos gritaban el clásico Vamos Argentina!!!! (fue lo más parecido a jugar en la Selección que voy a sentir en mi vida ).
Con todo este show los primeros 20 km. se pasaron volando. Del 20 al 34, ya con cierto cansancio, el entrenamiento se hizo valer y los transité sin problemas. Pero en el km. 34, luego de haber vencido los cinco puentes, choqué con mi Muro. Los dolores se hicieron más fuerte y por primera vez sentí miedo de no poder llegar a la meta. Y ahí es donde EL EQUIPO hizo TODA la diferencia. Mis amigos Gastón y Suti no me dejaron caer, me bancaron y acompañaron durante el momento más duro de la carrera. También pensar en la familia y compañeros del Running Team que nos seguía km. a km. con la app desde Argentina me dio la fuerza necesaria para superar ese bache.
Los últimos 3 km. se recorren por un camino angosto dentro de un Central Park abarrotado de gente, que alienta sin cesar. En ese punto la cercanía de la meta funciona como un imán. Me di cuenta de que inevitablemente iba a lograrlo y simplemente me dediqué a disfrutar. Llegar a la meta abrazado a mis compañeros de viaje es algo que nunca olvidaré.
Felicidad. Emoción. Superación. Trabajo en equipo. Objetivo cumplido!!

PD: como muchos saben, el verdadero objetivo del viaje no era la maratón sino comer el mejor Pastrami del mundo… al día siguiente visitamos Katz’s y obtuvimos el merecido premio!!

Si todavía no te sumaste a las clases, que esperas?
Los miercoles a las 20hs en parque centenario y los Sabados a las 15 y 16.30hs en San Miguel.

Te esperoIMG-20181107-WA0015 IMG-20181107-WA0014 IMG-20181107-WA0017 IMG-20181107-WA0016 IMG-20181107-WA0012 IMG-20181107-WA0013 IMG-20181107-WA0011 IMG-20181107-WA0009 IMG-20181104-WA0048

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